La Diputación está aplicando las decisiones que aprobó el equipo de gobierno el pasado 20 de marzo, una serie de medidas fiscales destinadas a minimizar los perjuicios económicos que está causando la crisis sanitaria del COVID-19 a los ayuntamientos y a los contribuyentes. Estas medidas contemplan suspender, mientras dure el estado de alarma, los procedimientos de cobro de los recibos que ya están en fase de recaudación ejecutiva, con el objetivo de evitar posibles recargos, sanciones e incluso embargos.

 Así mismo, se prorroga el primer periodo de cobro en fase voluntaria, ampliando su fecha de finalización, que estaba prevista para el 18 de mayo, hasta el 20 de junio de 2020. En este periodo está previsto cobrar los recibos del impuesto sobre vehículos de todos los municipios, y de diferentes tasas, en función del calendario fiscal de cada localidad.

Como consecuencia de este decreto, los recibos no domiciliados se podrán pagar hasta el 20 de junio; de esta forma se da más tiempo a los ciudadanos para abonar estos impuestos y se evita que tengan que salir al banco durante el periodo de alarma.

Recibos domiciliados

En el caso de los recibos domiciliados, ha se han comenzado a cobrar desde hoy 3 de marzo, pero si  algún ciudadano no puede hacer frente al pago en este momento, por encontrarse en una situación de vulnerabilidad, puede devolverlos y retrasar su abono sin ningún tipo de recargo hasta el 20 de junio.

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