Foto: Real Madrid

Soberbio partido del F.C. Barcelona ante el que nada pudo hacer un Real Madrid gris y en muchas ocasiones del partido apático. El cuadro culé impuso su ritmo, aceleraba cuando quería el partido y lo mismo cuando quería pausarlo, para tener el control y posesión del balón.

El comienzo del partido (como en todos los campos de fútbol) estuvieron los jugadores, entrenadores y arbitros de la contienda, en el centro del terreno de juego donde se escucho una hermosa versión de “La Marsellesa” en versión piano como homenaje a los fallecidos en el atentado terrorista perpetrado en París.

En el minuto 11, un pase de un Sergi Roberto, que hoy se ha doctorado como gran jugador en el Bernabéu, fue aprovechado por Luís Suárez, que controló en la frontal del área para cruzar el esférico y subir el primer gol al marcador.

En el minuto 26, Macherano pidió el cambio y fue sustituido por Mathieu. A los 2 minutos, James tuvo una buena ocasión después de un buen control, lanzando un zapatazo que desvió un gran Claudio Bravo a córner.

En el minuto 39, Neymar, partió muy justo del lado izquierdo, rozando un posible fuera de juego que luego se vio que no es. Entró en diagonal en el área y batió por bajo sus brazos a Keylor Navas, que no tuvo su día (este gol no es muy normal que lo encaje).

Antes de llegar al descanso, jugadón de otra galaxia de Neymar, que él solito se plantó por el extremo izquierdo hasta la línea de fondo, cedió el cuero a Suárez, que disparó, y sacó Marcelo de cabeza en la misma línea de gol, lo que podía haber sido el 0-3 antes del descanso.

En la segunda parte aparece Messi

En la reanudación del encuentro, el Madrid comenzó a apretar y tuvo varias ocasiones para marcar: una de Marcelo, que se hinchó de balón y acabó disparando al lateral de la red (podría haber pasado el balón al corazón del área donde estaba Benzema); y otra para James, que despejó Bravo con una mano soberbia.

Pero todo ese empuje se vio retenido tras un jugadón, en el minuto 53, donde Rakitic cedió el balón a Iniesta. Este se lo pasó a Neymar, que se lo dejó de tacón y, tras un soberbio cañonazo, el esférico entró como una exhalación por toda la escuadra de la portería blanca. Nada pudo hacer Keylor ante semejante cañonazo del manchego.

A partir de ese momento, el Barça controló el partido y dio la sensación que cuando quiere atacar lo hace y cuando no, duerme el balón para controlar la situación. En el minuto 57 entró sustituyendo al croata Rakitic, Leo Messi, que volvía a los campos de fútbol después de 6 meses de baja recuperándose de su lesión.

De esa situación de aparente control, emerge la figura del meta chileno, Claudio Bravo, que hace aciaga la tarde a Cristiano Ronaldo en 2 ocasiones.

La primera, al minuto 70, en un uno contra uno que ante un disparo le sacó el balón con la cara; y después, en el minuto 89 sacando un potente cabezazo al portugués. Entre medias, también hizo otra gran parada a un cabezazo de Benzema y, entre todas estas jugadas, llegó el cuarto gol al marcador de Suárez.

Fue en el minuto 74 cuando en una combinación del cuadro catalán, le llegó el balón al uruguayo, que encaró a Keylor, a quien le amaga, y este se venció batiendo al portero costarricense y dejando en el marcador un doloroso 0-4 con el que se llegó ya al final del encuentro.

La nota negativa la puso Isco, quien fue expulsado en el minuto 85 tras una patada por detrás, a la altura de la rodilla, a Neymar. Una fea entrada merecedora de la cartulina roja que daba muestras de la impotencia del cuadro merengue.

Con este resultado, el Barça da un golpe en la Liga, alejándose a 6 puntos de su máximo rival, el Real Madrid, y con una diferencia de goles que probablemente tenga también el gol average directo a su favor.

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