La revista Astrophysical Journal Letters publica un estudio sobre el misterioso hexágono en el polo norte de Saturno, una particularidad de este planeta que ha intrigado a la ciencia desde que fue visto por primera vez a finales del siglo XX.

Según esta nueva investigación, serían los vientos por debajo de las nubes los que, junto a ciertas perturbaciones, ayudarían a mantener este curioso patrón.

Raúl Morales-Juberías, experto del Instituto de Minería y Tecnología de Nuevo México, ha estudiado de cerca el fenómeno, y explica en Space.com que se se realizaron simulaciones por ordenador de chorros de aire hacia el este y las perturbaciones generadas con otras corrientes dieron como resultado esta forma hexagonal.

Según los expertos, a través de dicho modelo se han podido recrear muchas de las características observadas en Saturno, como la velocidad a la que se estima que el hexágono gira sobre sí mismo. Cambios con vientos más profundos deformarían esta figura, creando otra con forma de estrella.

Este patrón fue descubierto en 1988 por la NASA, durante las misiones Voyager, si bien su existencia no pudo ser confirmada hasta años después, gracias a la nave espacial Cassini. Se trata del único caso conocido hasta ahora de una estructura de este tipo con una tormenta en el centro y, aproximadamente, unos 32 mil kilómetros de ancho.

Saturno es el sexto planeta del Sistema Solar y el segundo más grande en tamaño. Además, cuenta con un sistema de anillos visible desde nuestro planeta.

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