Foto: Flickr

La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Castellón ha condenado a cuatro años de cárcel a un hombre que se cortó la mano y fingió un accidente. Todo ello con un fin: cobrar el seguro.

Se trata de un agricultor con problemas económicos, que tomó esta decisión drástica para poder hacer frente al pago de la hipoteca. Para ello decidió contratar y ampliar la cobertura del seguro con ocho compañías diferentes. Luego del siniestro, pleiteó para poder recibir las indemnizaciones.

El juez competente ha determinado que se cometió un delito continuado de estafa y considera probado que “para poder cobrar las coberturas pactadas, la madrugada del 10 de diciembre de 2007 el detenido se amputó la mano derecha con un objeto cortante”.

Posteriormente, habría protegido su herida con un torniquete para controlar la hemorragia y, bien solo o con compañía de terceros, condujo su coche hasta la carretera conocida como “Camino Viejo”, de Nules a Moncófar.

Al llegar a las inmediaciones del kilómetro 955,200, hacia las 7:50 hpras, donde había un cambio de rasante para sortear la vía férrea, provocó que el coche se saliera por la izquierda, dejándolo caer por un terraplén con un desnivel de entre 0,40 y 4 metros.

El relato de hechos probados continúa diciendo que el acusado, que llevaba dentro del vehículo una barra o regla, colocó la mano que se había cortado a los pies del asiento del conductor y, seguidamente, prendió fuego al vehículo con gasolina que llevaba. Hecho todo esto, avisó al 112.

Cuando un agente de la Policía Local de Nules llegó al lugar, junto a otros agentes de Moncófar, estaba recostado fumándose un cigarro. Por todo ello, la audiencia también le condena a pagar una multa de 3.000 euros y a devolver otros 355.000 que recibió como indemnización de las aseguradoras.

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