Según lo programado y citando el Real Decreto-ley 13/2014, Enagás ha comunicado que inició con la fase final del proceso de hibernación en el almacenamiento subterráneo de gas natural Castor, ubicado frente a la costa vinarocense.

Este proceso contempla varias etapas, desde un estudio preliminar del activo y la elaboración de un plan previo, a su activación en marzo de 2015. Seis meses después, la compañía está terminando la puesta en hibernación, al mismo tiempo que realiza el mantenimiento de las instalaciones.

El objetivo que se persigue, indican, es que toda la infraestructura se encuentre en condiciones de máxima seguridad, sin gas en la plataforma, el gasoducto o las instalaciones de tierra. Para ello, la primera medida fue cerrar las válvulas de los pozos y la no realización de ningún tipo de inyección o extracción en el almacenamiento.

“Lo prioritario en todo momento ha sido y sigue siendo la seguridad de las personas, los bienes y el medio ambiente”, Enagás

Actualmente, y aunque el futuro del Castor sigue siendo incierto, se está a la espera de que termine el estudio científico solicitado al Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT), que estará finalizado en el segundo semestre de 2016 y que permitirá, según han manifestado las autoridades, tomar una decisión sobre el camino a seguir.

Ello, después de que en abril de 2013 se registraran en la zona, más de 500 movimientos sísmicos en un mes, lo que hizo saltar las alarmas y tomar medidas de urgencia para manejar esta situación de crisis.

¿Cómo es este proceso de hibernación?

Este proceso, a nivel técnico, supone la inertización de las instalaciones de plataforma, en tierra y del gasoducto submarino, cerrando las válvulas de los 12 pozos existentes y realizando un sellado con piezas de acero que, bajo el mar, actúen como un tapón de seguridad adicional.

Para ello, se debe retirar todo el gas existente en superficie, cuyas líneas también serán inertizadas con nitrógeno a baja presión. Otras de las tareas pendientes es el vaciado de productos químicos de los tanques.

A nivel de mantenimiento, se prevé el alquiler de generadores para alimentar de electricidad la plataforma, el control remoto de la misma y la preservación de las turbomáquinas y del resto de equipos.

De cara a las próximas semanas, se planea llevar la infraestructura a una situación de presión mínima de gas y evacuar de forma controlada el remanente, mediante su combustión en la antorcha de las instalaciones del Castor. En noviembre de 2015 se espera que la instalación entre oficialmente en estado de hibernación.

El coste total de este proceso y del de mantenimiento en 2015, ascenderá a unos 17 millones de euros. A partir de 2016, la cifra disminuirá, pues no se incluyen los gastos del proceso de puesta en marcha. Lo que más ha elevado la factura, es la inversión de los seguros y las medidas para garantizar la seguridad de las operaciones.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here