En solo dos meses, el Instituto de Educación Secundaria La Patacona de Alboraya, en Valencia, ha realizado una importante renovación de sus instalaciones.

El centro tenía necesidades urgentes de espacio, por lo que optaron por construir nuevos aularios con módulos prefabricados de gama alta.

Esta solución les ha permitido terminar las obras a tiempo para comenzar el curso escolar 2018/19, cumpliendo con la normativa vigente y con todos los requisitos de seguridad exigidos.

Desde el pasado 10 de septiembre, los alumnos disfrutan ya de esta ampliación, que abarca una superficie de 684 m2. El objetivo ha sido sustituir los anteriores barracones por primeras calidades.

Para la realización de este proyecto se ha contado con la experiencia de Algeco, fabricante de módulos prefabricados y casetas de obra.

El colegio sustituye sus antiguos barracones

El IES La Patacona está en una zona en la que el crecimiento del alumnado no ha venido acompañado por un aumento del número de centros educativos.

De ahí el carácter urgente que tenían estos trabajos, para poder dar cabida a los estudiantes y ofrecer las condiciones necesarias para su formación.

El instituto ha llegado a duplicar el número de inscritos en los últimos años, lo que en su momento propició la instalación de barracones temporales.

Con el tiempo, el AMPA ha solicitado una solución más confortable, por lo que se concretó la instalación de un nuevo complejo modular de larga duración.

Un instituto modular más confortable

Concretamente las nuevas instalaciones incluyen: cuatro clases de secundaria, dos talleres de electrónica, un aula de informática y un salón de actos.

Los fabricantes han destacado el cambio sustancial que ello ha supuesto para el IES La Patacona, que ahora cuenta con aulas con mejores acabados tanto a nivel interno (en tabiquerías, suelos, techos y carpinterías), como a nivel externo.

En este proyecto se ha buscado, además, un mejor aislamiento acústico y térmico; estos módulos prefabricados de gama alta son también resistentes al fuego.

Otra ventaja, señalan, es la versatilidad que ofrecen este tipo de estructuras, que pueden irse adaptando a las necesidades cambiantes del centro sin grandes complicaciones.

Se trata, por otro lado, de espacios suficientemente amplios para dar cabida al alumnado y donde predomina la iluminación natural (modulable).

El resultado, explican desde Algeco, “es tan bueno o más que el que ofrecería una construcción de tipo tradicional, pero con una mayor flexibilidad y rapidez de ejecución”.

Estos trabajos se iniciaron justo al terminarse el curso anterior. Durante el verano, aprovechando las vacaciones escolares, pudieron completarse. De este modo, la ampliación no ha llegado a alterar el desarrollo normal de las clases.

La inauguración de las nuevas aulas del centro ha venido acompañada del contento generalizado de la dirección del instituto, pero también de los alumnos y del AMPA que desde hace tiempo reclamaban una mejora de las instalaciones.

Pero el de Alboraya no es el único centro español que en los últimos años ha optado por este tipo de construcciones modulares. Otros ejemplos son el IES Eduardo Blanco Amor de Culledero, en A Coruña, Galicia, o el instituto de secundaria Martí Pous de Barcelona. 

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