El principal sospechoso del crimen de Laura del Hoyo y Marina Okarynska, dos jóvenes amigas que después de seis días desaparecidas fueron encontradas muertas este miércoles en una poza de Cuenca, ya ha sido detenido en Rumanía.

Se trata de Sergio Morate. El presunto asesino se encontraba en paradero desconocido y, tras una intensa búsqueda policial, las autoridades lograron dar con su ubicación.

Primero se movió por Soria, Aragón y Cataluña y pasó finalmente a Francia el martes por Portbou, donde conectó de nuevo su teléfono móvil.

Luego llegó a Lugoj, en la provincia rumana de Timis, donde hacia las 18:30 (hora española) fue encontrado en casa de un amigo de dicha nacionalidad, que conoció cuando estuvo en prisión por secuestro y agresión.

Según fuentes del Ministerio del Interior, Morate no opuso resistencia y actualmente se está tramitando su extradición a España para que pueda enfrentar a la justicia.

En el momento de la detención, los familiares de las jóvenes fallecidas se encontraban esperando el resultado de las autopsias para poder enterrarlas.

Un hombre con antecedentes

De unos 30 años, Morate tenía antecedentes penales por el maltrato y la retención ilegal a una ex novia, delitos por los que purgó una condena de un año en prisión y salió libre en 2011.

Tras la desaparición de las dos jóvenes, tenía una orden de busca y captura internacional emitidad por el juez de instrucción número 2 de Cuenca, pues se le vinculaba sentimentalmente con una de las víctimas.

Su familia ha colaborado en todo momento con la policía y ha repudiado a Morate públicamente en un comunidado: “Ojalá te encierren pronto e indefinidamente, para que tu mente perturbada pueda recuperarse y ser consciente de lo que has hecho. No solo has matado a unas niñas, sino a la que fue tu familia”.

¿Quiénes eran Laura y Marina?

Laura y Marina eran, ante todo, dos buenas amigas. Tras la ruptura de esta última con el presunto agresor, la otra no quiso dejarla sola y la acompañó a buscar unas pertenencias en la casa de Morate.

Laura quería ser peluquera y era alegre y amante de las fiestas. A menudo cambiaba de “look” con divertidas propuestas. Marina, en cambio, era mucho más discreta en redes sociales. Llegó a España hace diez años con su familia y hace dos veranos había trabajado en el bar de la abuela de Morate.

Según fuentes de la investigación, se cree que murió estrangulada, pues solo presentaba un golpe en el pómulo. Marina, en cambio, estaba en peor estado de conservación por la cal viva que el asesino utilizó para cubrir los cuerpos.

Tras los últimos acontecimientos, el ayuntamiento de Cuenca ha decretado tres días de luto oficial y se prevé que los funerales de ambas se realicen por separado en los próximos días.

FuenteEl País
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Periodista trotamundos. Dejé Vinaròs para formarme en Tarragona, trabajé en Londres, me curtí como periodista en Centroamérica y ahora vine de regreso a casa.

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