El prototipo diseñado demuestra la validez de esta tecnología, que acorta los tiempos de producción y eleva el volumen de producto obtenido.

La Agència Valenciana de la Innovació (AVI) ha financiado un proyecto del grupo de investigación REDOLí de la Universitat de València (UV), que ha logrado producir nanomateriales de sílice porosa, un compuesto con múltiples aplicaciones potenciales en la industria química, medioambiental y farmacológica, en mayores cantidades y de forma más rápida que los procesos existentes.

 

A través de esta iniciativa, bautizada como ValoraSIO, se ha logrado demostrar la viabilidad del nuevo sistema de fabricación, gracias a un prototipo desarrollado en colaboración con Microwave RF Subsystems, un grupo adscrito al departamento de Ingeniería de Telecomunicaciones de la Universitat Politècnica de València (UPV).

 

Ambos equipos presentarán el próximo miércoles 15 de diciembre los resultados del proyecto en una jornada en formato de seminario web, que culminará con un encuentro con empresas. Las inscripciones están abiertas a través de la dirección web (consultar aquí).

 

Este avance abre las puertas al uso industrial de estas nanosílices, hasta ahora limitado por las actuales tecnologías de síntesis, que requerían de varias jornadas de trabajo para obtener cantidades muy pequeñas.

 

Por el contrario, el modelo diseñado por especialistas de la UV apuesta por la producción mediante microondas y en un proceso continuo, lo que acorta los tiempos de obtención de estos nanomateriales a unos pocos minutos, logrando, además, un mayor volumen de producto con características más homogéneas.

 

Frente a las fuentes de energía de microondas tradicionales, la tecnología desarrollada por REDOLí emplea fuentes en estado sólido, más eficientes energéticamente, lo que redunda, a su vez, en que el proceso de síntesis global sea mucho más sostenible que sus alternativas en el mercado.

 

Gran potencial de uso

 

Debido a sus singulares características físicas y estructurales, dichos compuestos presentan un gran potencial para su aplicación en campos como el agroalimentario, el farmacéutico, el cosmético o el químico. De hecho, las sílices mesoporosas pueden usarse para la catálisis, la encapsulación de compuestos, así como sensores o para absorber y eliminar contaminantes, entre otras múltiples aplicaciones.

 

Precisamente se trata de materiales muy apreciados porque sus propiedades pueden modificarse en el laboratorio para conseguir funcionalidades concretas, son muy estables y carecen de toxicidad, de modo que pueden usarse, por ejemplo, como nanovehículos para la liberación controlada de fármacos en el organismo humano.

 

REDOLí trabaja, entre otras líneas de desarrollo en nuevos sensores basados en cambios de las propiedades ópticas o electroquímicas, así como moléculas y materiales con capacidad para activar o inhibir la actividad de las proteínas. Asimismo, explora el diseño de estrategias para conseguir procesos y productos más sostenibles, en particular en la industria agroalimentaria, química y de materiales.

 

Por su parte, los socios de Microwave RF Subsystems centran su investigación en el diseño y desarrollo de nuevos circuitos y dispositivos de microondas para mejorar el rendimiento. Una línea de trabajo que se extiende a todas las posibles aplicaciones de la energía de radiofrecuencia, incluidos los radares, las radiocomunicaciones y los dispositivos electrónicos.

 

La iniciativa cuenta con el respaldo de la Conselleria de Innovación, Universidades, Ciencia y Sociedad Digital, en el marco de su estrategia para acelerar la transformación del modelo productivo a través de la I+D+i.

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