Tal y como se anunció en Fitur 2016, Vinaròs estrena una nueva ruta gastronómica: la de seis panaderías tradicionales que existen en la localidad y que forman parte del proyecto #VinaròsalForn.

Si quieres degustar las especialidades saladas de los seis establecimientos del gremio, ya se puede adquirir el catálogo de la ruta en la Tourist Info local. Cuesta seis euros y junto a este se incluyen seis tickets de degustaciones.

En la localidad existe una rica tradición de hornos artesanos y pastelerías, pero que ha quedado relegada a un segundo plano. A través de esta iniciativa, apoyada por la Concejalía de Turismo, se busca ponerlos de nuevo en valor.

Los productos han sido seleccionados por los propios panaderos y nos vamos con ellos de ruta para conocer exactamente qué nos ofrecen y cual es la historia detrás de cada una de sus elaboraciones:

1. Horno Casa Alqueza o “Blasín”. Es el primero que aparece en el librito y fue inaugurado en 1971. Actualmente ya han pasado por él cuatro generaciones de esta familia, que ofrece pastas dulces y saladas típicas de la comarca. Aprovechan, para ello, los productos de la temporada. La degustación nos ofrecerá la oportunidad de probar la pasta crujiente de su famosa “coca de sal”.

Foto: Google Maps
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2. Forn Cano. Una antigua taberna en la plaza Primero de Mayo, fue transformada el año 1896 en un horno por Francisco Cano Valls. Su hijo y su nieto siguieron con la tradición, introduciendo a lo largo del tiempo nuevos “cocs” y originales bocatas. En esta ruta nos invitarán a probar el que ellos llaman “l´estirat”.

Foto: Google Maps
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3. Farga. Las puertas de este negocio se abrieron en 1884 y actualmente está regentado por la cuarta generación del impulsor Joaquín Farga. Sus descendientes han sabido combinar la innovación con técnicas centenarias. Para #VinaròsalForn lo que proponen es degustar el “bastonet salat”, relleno de anchoa, sobrasada, jamón o queso.

Foto: Google Maps
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4. Forn Neus. Su apertura fue más reciente, pero sigue la tradición artesanal y la idea de elaborar las recetas típicas de la zona, como los “rotllets d´anís” o los “carquinyols”. La pasta seleccionada para la ruta es el “pastisset” de tomate y atún, todo un clásico.

Foto: Google Maps
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5. Panadería San Agustín. Con 14 años, Antonio empezó en 1973 a trabajar como aprendiz de panadero y diez años más tarde llegó a ser el gerente. En 1992, junto a su mujer, decidió abrir su propio negocio en la plaza del mercado. El producto que ofrecen, dentro de su amplia variedad de pastas, es el archiconocido “coc de tomata”.

Foto: Google Maps
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6. El Xusquet. Y el último horno tradicional de la ruta es este, que tiene sus orígenes en Xert, donde se inauguró en 1979. Posteriormente el negocio se trasladó a Vinaròs. En esta panadería se podrá probar el “pastisset” de espinacas. Otros ingredientes son los piñones, el huevo duro y la carne picada.

Foto: Google Maps
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Y bien, ¿qué te parece esta iniciativa?

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